Itinerario de París: qué hacer en 4 días
París enamora con sus bulevares, museos infinitos y cafés con encanto. Cuatro días permiten ver los grandes iconos y también descubrir barrios con vida propia.
Día 1: Los iconos clásicos
Empieza en la torre Eiffel a primera hora para evitar colas; sube o admírala desde los Jardines del Trocadero. Camina por el Campo de Marte y cruza hacia Los Inválidos. Por la tarde recorre los Campos Elíseos hasta el Arco de Triunfo, donde merece la pena subir al mirador. Al anochecer, un paseo en barco por el Sena ilumina la ciudad. Dónde comer: prueba un croque-monsieur o un steak frites en una brasserie. Las cartas escritas a mano en pizarra suelen estar solo en francés, así que fotografiar el menú para traducirlo te ayuda a pedir con seguridad.
Día 2: Museos y la Île de la Cité
Dedica la mañana al Louvre; elige unas pocas salas para no agotarte y compra la entrada online. Pasea por los Jardines de las Tullerías hasta la Place de la Concorde. Por la tarde visita la Île de la Cité, la catedral de Notre-Dame por fuera y la deslumbrante Sainte-Chapelle. Dónde comer: quiche y ensalada en un bistró del Barrio Latino. Transporte: el metro de París es denso y rápido; un pase de varios días o un carnet de billetes resulta práctico.
Día 3: Montmartre y el norte bohemio
Sube a la colina de Montmartre, corona por la basílica del Sacré-Cœur con vistas de toda la ciudad. Piérdete por la Place du Tertre con sus pintores y la callejuela del Moulin Rouge. Por la tarde, el Museo de Orsay y sus impresionistas. Dónde comer: crêpes dulces de postre y, por la noche, un confit de pato. Transporte: para Montmartre, el funicular ahorra la subida de escaleras.
Día 4: Versalles o barrios con encanto
Haz una excursión al Palacio de Versalles y sus jardines monumentales, a media hora en tren RER. Si prefieres quedarte, recorre el Marais, lleno de boutiques y galerías, y relájate en el Canal Saint-Martin. Dónde comer: falafel callejero en el Marais o un brunch tranquilo. Transporte: a Versalles, la línea RER C te deja muy cerca de la entrada.
Consejos finales: reserva las atracciones populares online, ten cuidado con los carteristas en el metro y zonas turísticas, y saluda con un bonjour al entrar a las tiendas. París se vive paseando, sin prisa y con una baguette bajo el brazo.