Dónde comer en Roma: restaurantes y zonas gastronómicas

Actualizado

La cocina romana es directa, contundente y orgullosa de su sencillez. Pocos ingredientes, mucha técnica y recetas que llevan generaciones sin cambiar. Comer en Roma es entender que lo humilde, bien hecho, puede ser inolvidable.

Platos imprescindibles

  • Carbonara: huevo, guanciale, pecorino y pimienta; sin nata, jamás.
  • Cacio e pepe: pasta cremosa solo con pecorino y pimienta negra, pura alquimia.
  • Pizza al taglio: pizza rectangular vendida al peso, que pides cortada al gusto.
  • Supplì: croquetas de arroz con tomate y mozzarella fundida en el centro.
  • Carciofi alla romana: alcachofas guisadas con menta y ajo, joya de temporada.

Zonas gastronómicas y cómo pedir

Trastevere, con sus callejones empedrados y trattorias familiares, es la zona más vibrante para cenar. Para algo más popular y romano de toque, el barrio de Testaccio conserva tabernas y un mercado donde la cocina de "quinto cuarto" sigue viva.

Consejo para pedir: en una trattoria clásica el orden es antipasto, primo (la pasta), secondo y postre, pero nadie te obliga a hacerlo entero. El coperto (cubierto) es un cargo normal por mesa, no una propina. Y el café se toma de pie en la barra, rápido.

Aunque Roma recibe a millones de visitantes, muchas trattorias auténticas escriben la carta solo en italiano, a veces a mano y cambiando a diario, así que fotografiar el menú para traducirlo te ayuda a descifrar los platos del día y a pedir como un romano. Busca los locales llenos de gente local: ahí está la mejor pasta.